30Dic/092

Dueño Alquila

Queremos una casa. Tenemos una casa. Pero queremos una casa nueva. Además no tenemos una casa. Alquilamos una casa. Bueno, no es exactamente una casa. Es un departamento.

Casi alquilamos uno nuevo. Sí, nuevo. Eso nos atrajo. Porque lo nuevo atrae; lo nuevo pareciera puro, prístino, virgen. Vas a ser el primero en todo. El primero en sentarte en el inodoro (y eso no es poca cosa). Pero en un departamento nuevo, o usado, limpiás el inodoro y listo. Sí, claro, pero lo nuevo obnubila, enferma. La belleza obnubila. La belleza despierta ansiedad e impaciencia. ¡Quiero ese departamento y lo quiero ya! Es como con las personas. Cuántas historias hay de gente que deja a otra gente por gente nueva y bella que después resulta vacía.

El departamento nuevo es bello y está vacío. Nos atrajo infinitamente llenarlo con nuestras cosas, con nuestros sueños. El departamento es nuevo y bello. Pero en la superficie. Ya tiene cosas rotas y de mala calidad. Ya está lleno de pretensiones falsas. El departamento tiene un dueño. No somos nosotros. Es otro, que no es nuevo ni joven, ni inocente. El dueño del departamento es tan vivo como viejo. No. Es más vivo que viejo. ¡No! Está vivo, pero no es vivo; es MALO.

Al dueño del departamento no le importan la belleza ni nuestros sueños; no le importa si cuidamos lo que es de él. El dueño del departamento no cree que seamos personas. El dueño del departamento cree que somos un baño sin usar; una pareja de inodoros para sentarse encima y cagar tranquilo.

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Comentarios (2) Trackbars (0)
  1. Muy bueno Janis! Me encantó!
    LAu

  2. Gracias, amiga!!!


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